Las tres zonas donde más se ha estudiado la relación con la debilidad glútea son la espalda baja, la rodilla y la cadera. En las tres hay evidencia de asociación, y en ninguna está demostrado que la debilidad sea la causa. Esa distinción no es un tecnicismo: cambia qué puedes esperar de ponerte a entrenar.

Mujer inclinada recogiendo una mancuerna del suelo, vista desde atrás

Debajo está lo que se ha medido en cada una, con su fuente, y lo que sí tiene respaldo como plan de acción.

Por qué se debilitan los glúteos

La región glútea la forman tres músculos: el mayor, el medio y el menor. El glúteo mayor se encarga sobre todo de extender la cadera y de rotarla hacia fuera. El medio y el menor tienen otro papel, y es el que más se olvida: estabilizan la pelvis cuando te apoyas sobre una sola pierna, algo que ocurre en cada paso que das.

La causa habitual de que pierdan fuerza es sencilla: falta de estímulo. Y aquí conviene deshacer un malentendido que traía este artículo. Caminar en llano exige bastante poco al glúteo mayor. Lo que sí lo carga, según la descripción anatómica de referencia, es levantarse de una silla, enderezarse desde una posición flexionada, subir escaleras o cuestas y correr. Una hora de caminata tranquila no sustituye a nada de eso.

Zona 1: la espalda baja

Es la asociación más estudiada de las tres. Una revisión sistemática publicada en BMC Musculoskeletal Disorders en 2019 reunió 24 estudios con 1.088 personas con dolor lumbar y 998 sin él. Encontró que el glúteo medio de quienes tenían dolor tendía a mostrar menos fuerza y más puntos gatillo.

Ahora la parte que casi nunca se cuenta. Esa misma revisión declara resultados poco claros en el resto de lo que midió: nivel de activación, fatigabilidad, tiempo hasta activarse, tiempo hasta el pico de activación, área de sección transversal y grosor del músculo. Hay una diferencia de fuerza, no un mecanismo cerrado.

Y queda sin resolver lo principal.

Si el glúteo está débil porque duele la espalda y la persona se mueve menos, o al revés.

Zona 2: la rodilla

Aquí el cuadro que se ha estudiado es el dolor femoropatelar, ese dolor difuso alrededor o detrás de la rótula que aparece al bajar escaleras, al ponerse en cuclillas o tras estar mucho rato sentado.

Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en Healthcare en 2023 encontró evidencia sólida de que las personas con este dolor tienen menos fuerza de abducción y de rotación externa de cadera que los grupos de control, y evidencia moderada de un aumento del pico de aducción de cadera al correr y al hacer sentadilla a una pierna.

Dicho en claro: la rodilla se les mete hacia dentro porque la cadera no la sujeta. El glúteo medio es uno de los que tendrían que estar sujetándola.

La misma literatura vuelve a advertir de lo mismo que en la espalda: sin estudios prospectivos, no se puede saber si la debilidad de cadera precede al dolor o es consecuencia del desuso una vez que el dolor apareció.

Zona 3: la cadera

La cadera es a la vez el origen del problema y una de las zonas donde se nota. Cuando el glúteo medio y el menor no estabilizan bien la pelvis en el apoyo sobre una pierna, otras estructuras asumen ese trabajo, y el patrón de movimiento cambia.

Lo que este artículo decía antes, y que conviene retirar, es que de ahí se sigue un mayor riesgo de hernia discal. Esa afirmación no tiene detrás una fuente que la sostenga, y en un asunto de salud una cadena de tres saltos sin evidencia no debería presentarse como un hecho.

También decía que los glúteos hacen "rotación del CORE".

No es así: el glúteo mayor extiende la cadera y la rota externamente.

Lo que sí tiene respaldo como plan

Aquí está el hallazgo más útil de todo el artículo, y es el único que se traduce directamente en qué hacer.

Para el dolor femoropatelar, una revisión sistemática de 2018 concluyó que el fortalecimiento combinado de cadera y rodilla no solo es eficaz, sino superior al fortalecimiento de rodilla por sí solo para reducir la intensidad del dolor y mejorar la actividad.

Eso significa que trabajar la cadera aporta algo que el trabajo local de rodilla no cubre, aunque la relación de causa siga sin cerrarse. Un plan sensato incluye extensión de cadera para el glúteo mayor y abducción para el medio y el menor, que es la parte que casi todo el mundo se salta.

Si quieres los ejercicios concretos y cuánto volumen hacer, están en los 5 ejercicios para glúteos firmes. Y si lo que notas es que el glúteo no acaba de "entrar" en los movimientos donde debería, eso se trata aparte en amnesia glútea.

Preguntas frecuentes

¿Los glúteos débiles causan dolor de espalda?

Lo que está documentado es una asociación: quienes tienen dolor lumbar tienden a mostrar menos fuerza en el glúteo medio. No está establecido que sea la causa, y no se sabe si la debilidad precede al dolor o resulta de él.

¿Pueden los glúteos débiles hacerme daño en la rodilla?

Las personas con dolor femoropatelar presentan menos fuerza de abducción y rotación externa de cadera, y más aducción de cadera al correr o al hacer sentadilla a una pierna. Es una asociación consistente, con la misma cautela sobre la causa.

¿Caminar es suficiente para activar los glúteos?

Caminar en llano exige poco al glúteo mayor. Lo que lo carga es levantarse de una silla, subir escaleras o cuestas, enderezarse desde una posición flexionada y correr.

Si me duele la rodilla, ¿debo entrenar solo la rodilla?

La revisión de 2018 citada arriba encontró que combinar fortalecimiento de cadera y de rodilla es superior a trabajar solo la rodilla para reducir el dolor y mejorar la actividad en el dolor femoropatelar.

¿La debilidad glútea provoca hernias discales?

No hay evidencia que sostenga esa relación. Este artículo lo afirmaba antes y se ha retirado.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. El dolor lumbar, el dolor de rodilla y el dolor glúteo irradiado tienen varias causas posibles que solo se distinguen en consulta. Si tienes dolor, acude antes de empezar un plan por tu cuenta.