El único fármaco que la FDA de Estados Unidos ha aprobado específicamente para la celulitis de los glúteos se llamaba QWO. Salió a la venta en marzo de 2021 y su propio fabricante anunció en diciembre de 2022 que dejaba de producirlo y de venderlo.

Veintiún meses en el mercado.
El motivo consta por escrito en el informe trimestral que Endo International presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos: la decisión se tomó «a la vista de las preocupaciones del mercado sobre el alcance y la variabilidad de los moretones tras el tratamiento inicial, así como la posibilidad de una decoloración prolongada de la piel». No fue una retirada de la autoridad sanitaria. Fue la empresa quitando de la venta su propio producto aprobado.
Con eso encima de la mesa, este artículo va de dos cosas: los cinco hábitos que sí dependen de ti para trabajar la celulitis de los glúteos, y qué rinde de verdad cada tratamiento que te van a ofrecer, con la cifra al lado. Puedes encontrar más sobre entrenamiento de glúteos en nuestro Ebook gratuito especial sobre Glúteos para principiantes.
Por qué los glúteos son la zona donde más se nota
La celulitis se concentra en glúteos y muslos porque ahí coinciden tres cosas: mucha grasa subcutánea, tabiques de tejido conectivo orientados de forma que la dejan sobresalir, y una piel que soporta el peso del cuerpo al sentarse. La estructura de fondo, y por qué esto es casi exclusivo de las mujeres, lo explicamos con las mediciones anatómicas en qué es realmente la celulitis y qué la modifica.
Lo que importa aquí es la consecuencia práctica. En el glúteo tienes debajo de la grasa el músculo más grande del cuerpo, y ese músculo sí responde al entrenamiento. Es la única capa de la zona sobre la que puedes actuar en meses.
5 Consejos para reducir la celulitis
- Entrena el glúteo con carga y con rango completo. No elimina la celulitis, y conviene decirlo así de claro. Lo que hacen los ejercicios con peso es aumentar el músculo que hay debajo de la piel y ayudar a quemar calorías, de manera que acabas con más volumen firme abajo y menos grasa encima. Cuánto se note eso en la superficie cambia mucho de una persona a otra. Los ejercicios que más carga ponen en el glúteo son el hip thrust con barra, la sentadilla a paralelo o profunda, el peso muerto rumano y la zancada. El detalle del rango no es adorno: la media sentadilla rinde menos que la profunda, así que vale la pena revisar cómo hacer sentadillas correctamente antes de añadir discos.
- No esperes que el cardio solo haga el trabajo. Un ensayo controlado y aleatorizado repartió a 45 mujeres de 18 a 32 años en tres grupos: control, programa de ejercicio aeróbico, y ese mismo programa combinado con ondas de choque. Terminaron 42. El resultado, publicado en el Journal of Cosmetic Dermatology, es incómodo para el gimnasio: la reducción significativa de la severidad apareció en el grupo combinado frente al de solo ejercicio y frente al control, y el ejercicio aeróbico por su cuenta no se separó del control. Camina y corre por tu corazón y por tu cabeza. Para la piel de naranja, la carga pesa más que los minutos.
- Come proteína suficiente para que ese entrenamiento sirva de algo. Entrenar sin comer para ello es pedalear en el aire. Es la primera de las tres claves que desarrollamos en el artículo general, y sin ella el músculo que estás intentando construir no aparece.
- Si ya estás delgada, baja grasa despacio. Existe un estudio que midió qué le pasa a la celulitis cuando una mujer pierde peso, y el resultado no es el que se supone: mejoró en las que partían de un índice de masa corporal alto, y empeoró en las que partían de un índice bajo y perdieron poco. El déficit agresivo desde un peso ya bajo puede dejar la zona con menos sostén y marcar más las depresiones. Lo contamos con las cifras en el artículo sobre qué reduce la celulitis.
- Las duchas de agua fría y caliente no son un tratamiento. El contraste de temperatura provoca un cambio pasajero en el riego de la piel y ahí se acaba. La idea de que la grasa se queda estancada por una circulación alterada no describe cómo funciona el tejido graso, y ninguna revisión ha encontrado eficacia clara en esta clase de medidas. Si te gusta la ducha de contraste, adelante, pero no cuentes con ella para esto.
Para armar la sesión, tienes ejercicios para levantar los glúteos y una rutina de casa si no vas al gimnasio. Y si llevas meses entrenando sin ver nada, antes de cambiar de plan conviene descartar los errores más comunes al entrenar glúteos.
Lo que te van a ofrecer, con lo que rinde cada cosa
En 2025 se publicó en Aesthetic Plastic Surgery la primera revisión sistemática metodológicamente sólida de las intervenciones contra la celulitis. De 753 estudios identificados, solo 24 eran ensayos controlados y aleatorizados, con 2.084 pacientes en total.
Hay un dato de esa revisión que merece más atención que cualquier resultado: el seguimiento medio de los ensayos fue de 3,33 semanas, con una desviación estándar de 13,4 semanas.
Una desviación cuatro veces mayor que la media significa que casi ningún estudio siguió a nadie más allá de unas semanas. Se sabe lo que pasa al terminar el tratamiento. No se sabe qué queda seis meses después.
Cremas y geles
El ensayo más reciente y mejor montado que hemos encontrado es de 2026, doble ciego y con la mujer como su propio control: cada voluntaria se aplicó la crema activa en un muslo y el placebo en el otro, dos veces al día durante doce semanas. Publicado en Pharmaceutics, la puntuación de celulitis bajó de 3,96 a 2,50 con la crema de cafeína al 2% y de 3,88 a 2,83 con el placebo.
Con esas dos cifras sale una resta que el resumen no hace. La crema activa mejoró 1,46 puntos y la crema sin principio activo mejoró 1,05. El placebo consiguió el 72% del resultado.
Los propios autores clasifican el efecto de la activa como moderado (0,475) y el del placebo como pequeño (0,286). Aplicar algo en la piel y masajear dos veces al día durante tres meses ya hace la mayor parte del trabajo, tenga cafeína o no.
Ondas de choque
Es la técnica con mejor respaldo relativo, y conviene subrayar lo de relativo. La revisión sistemática de 67 estudios que sirve de referencia en este tema solo encontró indicios de posible beneficio en dos cosas: la terapia por ondas acústicas y un láser mínimamente invasivo de 1440 nm.
El respaldo se apoya en muestras muy pequeñas. Un metaanálisis publicado en International Journal of Surgery reunió once ensayos con 297 mujeres en total, de los cuales solo cinco eran aleatorizados y controlados, con 123 mujeres entre todos. El protocolo estudiado es de seis a ocho sesiones, una o dos por semana. Los propios autores señalan que faltan datos de seguimiento más allá de un año.
Y el ensayo con placebo más citado, publicado en el Journal of Cosmetic and Laser Therapy, tuvo 17 pacientes: 11 en el grupo activo y 5 en el de placebo.
Cinco personas en el brazo de control.
Eso no demuestra nada por sí solo, y sin embargo es de lo mejor que hay publicado con placebo en este campo.
Radiofrecuencia
En la revisión de 2025 la radiofrecuencia mostró reducciones estadísticamente significativas de perímetro del muslo (2,09 cm menos) y de grosor del tejido subcutáneo (2,23 cm menos), con p menor de 0,001. Son cifras llamativas y hay que leerlas con el seguimiento de tres semanas delante: miden lo que ocurre al acabar la tanda de sesiones, no lo que queda medio año después. La calidad global de los estudios, valorada con el sistema GRADE, quedó en moderada.
Inyectables y subcisión
La colagenasa de Clostridium histolyticum fue el tratamiento más estudiado de todos, y sus datos siguen siendo útiles porque el mecanismo es el que más sentido tiene: cortar químicamente los tabiques que crean la depresión. La FDA la aprobó en julio de 2020, según el informe anual de la propia empresa.
La indicación autorizada era estrecha: celulitis moderada a grave, en los glúteos, en mujeres adultas. El análisis conjunto de los dos ensayos de fase 3, con 424 mujeres tratadas y 419 con placebo, encontró que a los 71 días el 39,4% del grupo tratado alcanzaba una mejora compuesta de al menos un nivel, frente al 14,6% del grupo placebo.
Léelo también al revés: seis de cada diez mujeres tratadas con el único fármaco aprobado para esto no llegaron ni a un nivel de mejora.
Los efectos adversos explican el final de la historia. Un metaanálisis de 14 estudios con 1.254 pacientes comparó la colagenasa con la subcisión, que es el corte mecánico de los mismos tabiques con una aguja. Con colagenasa, moretones en el 89% de los casos, dolor que requirió analgésico en el 74% y cambios de color de la piel en el 16%. Con subcisión, moretones en el 99%, dolor en el 60% y cambios de color en el 7%.
Ese 16% de discromía es justo lo que el fabricante citó al retirar el producto del mercado, junto con los moretones. Los efectos adversos del brazo activo no eran un detalle de la ficha técnica: eran el motivo comercial.
Por qué «eliminar» no es la palabra
La revisión de 67 estudios firmada por Luebberding, Krueger y Sadick examinó cada trabajo por terapia, grupo control, aleatorización, cegamiento, tamaño de muestra y análisis estadístico. Solo 19 de los 67 eran ensayos con placebo y aleatorización. Su conclusión, en sus palabras, es que no se pudo identificar evidencia clara de buena eficacia en ninguno de los tratamientos evaluados.
Diez años después, la revisión de 2025 no cambia el veredicto de fondo: encuentra resultados prometedores en ondas de choque, radiofrecuencia e inyectables, con calidad moderada y seguimientos de semanas.
Prometedor no es probado.
Y lo que nadie ha medido a un año no se puede vender como permanente.
Con eso claro, la decisión sigue siendo tuya y puede ser perfectamente razonable pagar por un tratamiento sabiendo lo que compras. Lo que no es razonable es pagarlo creyendo que compras otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Se puede eliminar la celulitis de los glúteos?
No con lo que existe. La única revisión sistemática que evaluó los 67 estudios disponibles con criterios de calidad concluyó que no hay evidencia clara de buena eficacia en ningún tratamiento, y el único fármaco aprobado para esta indicación fue retirado del mercado por su fabricante veintiún meses después de lanzarlo. Se puede reducir su aspecto con entrenamiento, con cambios de composición corporal y, en algunos casos, con procedimientos en consulta. Eliminarla es otra promesa.
¿Las cremas anticelulíticas funcionan?
Funcionan un poco y bastante menos de lo que cuesta creerlo. En el ensayo doble ciego de 2026 con crema de cafeína al 2%, la puntuación bajó 1,46 puntos con el producto activo y 1,05 puntos con el placebo aplicado en el otro muslo de la misma mujer. Casi tres cuartas partes de la mejora se obtuvieron con una crema sin principio activo, aplicada y masajeada dos veces al día durante doce semanas. Si compras una, que sea sabiendo que gran parte del efecto es la rutina, no el frasco.
¿Cuántas sesiones de ondas de choque hacen falta?
Los ensayos publicados estudiaron entre seis y ocho sesiones, a razón de una o dos por semana. Es el tratamiento con mejor respaldo relativo, aunque ese respaldo se apoya en cinco ensayos aleatorizados que suman 123 mujeres y en un estudio con placebo de 17 pacientes. Ningún trabajo ha publicado seguimiento más allá de un año, así que no hay forma de saber cuánto dura el efecto ni cada cuánto habría que repetirlo.
¿Correr o caminar reduce la celulitis de los glúteos?
Ayuda a bajar grasa corporal, que es parte del problema, pero por sí solo no ha demostrado cambiar la severidad de la celulitis. En el ensayo aleatorizado que lo probó, el grupo que hizo únicamente ejercicio aeróbico no se separó del grupo control; la diferencia significativa apareció al combinarlo con ondas de choque. Para esta zona en concreto, el entrenamiento de fuerza tiene un argumento mecánico más directo: aumenta el músculo que hay justo debajo de la piel.
¿La celulitis en los glúteos significa que estoy gorda?
No. La celulitis aparece en el 80% a 90% de las mujeres después de la pubertad, y los estudios genéticos sobre el tema se hacen precisamente con mujeres delgadas que la tienen. El peso influye en cuánta grasa empuja desde abajo, y por eso perder grasa suele mejorar el aspecto, pero la estructura del tejido que la produce no es una cuestión de kilos.
Aunque cueste aceptarlo, la celulitis es algo que casi todas las mujeres tienen en pequeña o gran medida. Puedes trabajar la zona con acompañamiento en nuestro programa Glúteos Supreme.
En él no solo trabajarás en su disminución, también en su aceptación, ya que una de las cosas más importantes es que, aunque te cuides con una correcta alimentación y una buena rutina de ejercicios, aprendas a quererte con todas las imperfecciones que como mujeres llegamos a tener. Recuerda que tu mejor versión es única y auténtica… ¡No te compares con otras!